El comienzo del viaje

Los inicios del viaje

El belén de playmobil ya se había convertido en una realidad y un viaje fascinante.

La naturaleza del hombre tiene como fin último aspirar, desear y soñar cada vez con metas y retos más altos. Esta aspiración humana fue el germen de una idea que quería mostrar desde hace tiempo…

Como toda colección, parecía ser que el beléesn se quedaba pequeño. Puesto a empezar por algo, decidí buscar un set de playmobil que se identificara con viajes, o con un personaje viajero.

Una idea

En mi mente empezaba a cobrar forma una nueva manera de expresar la pasión por los playmobil.

En un principio, y aún hoy, sigue intacta la misma idea principal, que no es otra que construir un belén monumental lleno de detalles y figuras (más de 300). Pero con el paso del tiempo, y movido por lo relatado con anterioridad, se fraguó la necesidad de mostrar mis viajes (sobre todo estivales) junto con figuras de playmobil. De esta forma, se inició una aventura muy divertida combinando de manera ingeniosa ambas realidades.

Una vez definida la estrategia, buscado el set inicial de playmobil (Playmobil – Castores con mochilero – 55620) a un precio muy bajo pero suficiente, quedaba echar a rodar, coger esa «mochila» metafórica y salir a ver mundo cargado de esta idea, quizá estrambótica para unos y/o friki para otros.

Un lugar

Faltaba el canal, el sitio o lugar dónde mostrar estas imágenes. Pensé en mi facebook personal, ya en esa época en triste decadencia de seguidores y uso. No, no era la solución…

Pensé más, quizá Twitter y su complicada gestión de las urls minificadas… Y no, tampoco parecía la mejor forma de darlo a conocer.

Por último, un familiar cercano me sugirió el uso de una red más que emergente. Dicha red a mí me había adelantado por la derecha sin que ni siquiera la hubiera considerado pese a haberla utilizado y tener fotos subidas en el pasado: Instagram.

Acepté.

Cogí el toro por los cuernos y decidí darle una nueva oportunidad… Tiempo después, puedo decir que fue la primera de tantas imágenes que he ido compartiendo con la pequeña audiencia que pudiera estar interesada en un tema tan baladí como el mío. Y aún en estas seguimos…

Pero aquella primera foto es algo especial… No por la perspectiva, ni por el encuadre, ni por los filtros, ni por la figura playmobil. Ni tan siquiera por la calidad de la misma o el paisaje mostrado. No nos engañemos. No tenía nada de especial, no iba a ganar el Pulitzer de fotografía ni ser mencionado en la revista Time pero tenía algo que las demás no han tenido ni tendrán…

Ser la primera.

Tiene esa mística de todo lo que se descubre y recuerdas como algo positivo. Tiene esa aura de incorruptibilidad que se pierde con el uso y la rutina. Tiene la morriña y el recuerdo de haber sido la pionera, la desencadenante de todo lo demás. Y eso hace que sea tan especial, es simplemente decirlo:

El comienzo del viaje…

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