Una mujer en el Far West
Tagged Tags: , , ,

Una de las heroínas en el Oeste más célebre fue Annie Oakley, que ha pasado a la historia por su habilidad con el revólver y por ser una de las participantes del famoso show de Buffalo Bill.

Oakley nació en 1860 en Cincinnati, en el momento de mayor auge de los vaqueros. Desde muy pequeña comenzó a cazar para sacar adelante a su familia, ya que su padre había muerto de una neumonía, y ganó dinero en concursos de tiros.

Los inicios

Fue muy famoso el episodio en el que derrotó al pistolero Frank. E. Butler, cuando este apostó dos mil dólares modernos a que nadie podía vencerlo en puntería.

Annie, que entonces solo tenía 15 años, fue la única que se atrevió a retarlo y ganó el desafío cuando Butler falló el vigésimo quinto tiro. Enseguida se enamoró de ella y acabaron casándose.

La compañía de Buffalo Bill

Ambos se incorporaron a la compañía de Buffalo Bill, y allí Annie conoció al jefe indio Toro Sentado. Oakley se hizo famosa por ser la mejor mujer pistolera y llegó a hacer giras por Europa donde actuó ante las personalidades más importantes de la época, incluido reyes y presidentes europeos.

El accidente

Corría 1901 su cuerpo quedó paralizado al resultar herida en un choque de trenes, pero se recuperó y continuó ofreciendo espectáculos. Pasó siete años demandando a todos los periódicos que habían difundido una noticia falsa sobre su participación en un robo para comprar cocaína, incluido el diario del controvertido William. R. Hearst, lo que dañó su reputación. Ganó 54 de las 55 demandas que presentó.

Era el año 1913 cuando la pareja se retiró momentáneamente. En la vuelta al escenario compartieron la arena con un perro de nombre Dave, y una de sus hazañas consistía en dispararle a una manzana colocada en la cabeza del animal.

En 1917, tras la muerte de Buffalo Bill, Annie le dedicó un sentido discurso. Con sesenta años seguía batiendo récords en concursos de tiro. Su salud empeoró en 1925 y murió el 3 de noviembre de 1926 de anemia en Greenville, Ohio.

El final

Su cuerpo fue incinerado. El viudo quedó tan apenado que, según B. Haugen, dejó de comer y murió dieciocho días más tarde, siendo enterrado junto a las cenizas de su esposa. No habían tenido hijos.

Un rumor afirma que las cenizas de Oakley fueron colocadas en uno de sus preciados trofeos y puestas junto al cuerpo en el ataúd. Tanto el cuerpo como las cenizas fueron colocados en el cementerio de Brock, cerca de Greenville, el Día de Acción de Gracias del 25 de noviembre de 1926.

Después de su muerte se descubrió que Annie había gastado toda su fortuna en su familia y en obras de caridad. Numerosos objetos personales, recuerdos, carteles, fotografías y armas de fuego de Annie Oakley se encuentran en exhibición en el Museo Garst y en el Centro Nacional Annie Oakley en Greenville, Ohio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *